¿Cómo podemos reducir los pensamientos negativos y restaurar la confianza en uno mismo?

Todos tenemos días malos de vez en cuando, pero a veces un día malo se convierte en una semana, luego en un mes y entonces comienza a sentirse interminable. Cuantos más períodos en este estado de ánimo tengamos en la vida, más probable es que volvamos a caer en ellos. ¿Por qué se produce esta recaída, y cómo puede la atención consciente ofrecer esperanza?

Se trata de aprender a acercarse y reconocer lo que está sucediendo en el momento presente, dejando de lado nuestros prejuicios y simplemente estar con lo que sea que esté ahí, en lugar de evitarlo o sentir la necesidad de arreglarlo. Es el intento de la mente de evitar y arreglar las cosas lo que alimenta nuestro estado de ánimo negativo.

La práctica de la mente por medio de la meditación nos enseña una forma diferente de relacionarnos con nuestros pensamientos, sentimientos y emociones a medida que surgen. Si hay tristeza, en lugar de intentar arreglarla o resolverla, podemos reconocerla, dejarla estar y comprender mejor lo que necesitamos en el momento.

Si surgen juicios propios (por ejemplo: soy débil, soy un perdedor, etc.), podemos reconocer que son asociaciones del pasado, dejarlas estar, y luego lentamente volver a lo que estamos haciendo. Al hacer esto, estamos deteniendo el ciclo que puede ocurrir entre nuestros pensamientos, sentimientos, sensaciones físicas y conductas que pueden llevarnos a una recaída.

Ahora, esto es más fácil de decir que de hacer y requiere práctica.

Meditación para salir de los pensamientos negativos

Practica esto cuando te sientas bien y podrás reconocer mejor cuando tu mente se aleje para criticar cuando no te sientas bien y estés de mal humor.

1) Intenta la práctica de “Tocar y marchar”:

Acomódate, cierra los ojos y suavemente comienza a localizar tu respiración. ¿Dónde la sientes más? Descansa tu conciencia en la respiración, como si estuvieras notando la respiración por primera vez. Puedes poner tu atención en la punta de la nariz o el vientre y mientras inspiras, sólo reconoce la respiración que entra y mientras exhalas sólo reconoce la respiración que sale. Como si estuvieras saludando y diciendo adiós a un viejo amigo.

Practica notando cuando tu mente divaga. Luego vuelve a la respiración, practicando “ver”, “tocar”, “ir” siendo capaz de sentirla por un momento y volver suavemente a donde sea que esté tu atención. Cuando la mente deambula, como siempre lo hará, sólo di a ti mismo “deambulando” y luego suavemente regresa tu atención a la respiración sólo notando que entra y sale.

Vuelve a la respiración una y otra vez mientras la mente vaga, suavemente tráela de vuelta miles de millones de veces. Puedes hacer esto por tan sólo 1 minuto o tanto como 30 minutos o más para eliminar los pensamientos negativos.

2) Restaura la confianza en ti mismo

Atrapa a tu crítico interior. Cuando no te sientas bien y la mente empiece a perderse en pensamientos negativos, como practicaste con la respiración, sólo etiqueta como “negativo” y luego suavemente trae tu atención de vuelta a lo que estabas haciendo. Al igual que al aprender un instrumento musical, desarrollas más tu habilidad a medida que practicas.

Fíjate un “punto de elección”. Estar más presente también puede darte la capacidad de ver el espacio entre el estímulo y la respuesta y ver el “punto de elección” para ser más flexible y llamar a un amigo o hacer algo que te de placer o establezca una conexión con los demás.

Reconoce cuando te sientes deprimido. Sentirse de mal humor es normal para todos, pero si hemos experimentado depresión en el pasado, puede desencadenar una recaída. Si nos sentimos cansados o si notamos tristeza, la mente aparece con la preocupación: “Uh oh, así es como me sentía cuando estaba deprimido, tal vez me estoy deprimiendo”. Nuestras mentes comienzan a sobrecargarse con autocrítica negativa: “Soy un fracaso”, “Soy débil” o “No valgo nada”. Cuando esto suceda, intenta resolver el misterio, medita y detecta cuales son los sentimientos que nos están causando esa sensación para evitar hundirnos o perdernos en nuestros pensamientos negativos, y generar pensamientos positivos.

Sé amable contigo mismo. Piensa en tu mente preocupada como si una persona juiciosa se acercara a ti tratando de resolver tus problemas cuando no te sientes bien, eso tal vez no sea lo que estás buscando. El problema no es el mal humor, sino la forma en que nos atascamos en relacionarnos habitualmente con él, hablar con nosotros mismos sobre él, es verter queroseno en el fuego. Practicar la atención es un acto de autocuidado y ayuda a detener el ciclo de pensamientos negativos y cultiva más tu paciencia, compasión y paz.

Recuerda que también puedes acompañar tus meditaciones con mantras, descubre ¿Qué Son Los Mantras? Y Por Qué Son Tan Poderosos

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