La inteligencia emocional comienza con la comprensión de lo que sucede dentro de ti.

¿Alguna vez te has sentido mal entendido o subestimado en el trabajo? ¿Tienes un jefe que nunca parece darse cuenta del esfuerzo adicional que le dedicas a cada proyecto? ¿Un cliente que hace demandas urgentes durante las horas libres o que regularmente rechaza sus ideas?

En situaciones como estas que se sienten fuera control, cambiar la forma en que trabajas probablemente no sea la respuesta. En cambio, es mejor que cambies la forma en que te relacionas y te conectas con las personas que te rodean. Intenta entender a ese jefe difícil. Construye una relación con ese cliente exigente. Y la forma de hacerlo es cultivando tu inteligencia emocional.

¿Que es la inteligencia emocional?

John Mayer, psicólogo de la Universidad de New Hampshire y uno de los principales investigadores en inteligencia emocional, la describe como “la capacidad de razonar las emociones y la información emocional, y de esta forma mejorar el pensamiento”. La mayor inteligencia emocional está relacionada con el aumento salud mental y física, mayor capacidad de recuperación y relaciones personales más fuertes.

En otras palabras, el éxito no se trata solo de pruebas de coeficiente intelectual u otras métricas cuantitativas. Si deseas lograr algo significativo, debes poder trabajar con otras personas. Desde esa perspectiva, la inteligencia emocional es una habilidad esencial.

Pero antes de que puedas identificar las emociones de otras personas, debe aprender a comprender las tuyas. A continuación te mostramos cómo hacer esto.

Identifica tus emociones

Daniel Goleman, autor de Inteligencia Emocional: por qué puede importar más que el coeficiente intelectual, argumentó en su libro que podríamos entender mejor la mente como dos mentes: “una que piensa y otra que siente”.

Para desarrollar mi mente que siente, me gusta escribir sobre mis emociones diarias en mi diario y reflexionar sobre lo que desencadenan esas emociones. Aquí hay algunas preguntas que puedes hacerte para hacer lo mismo:

  • ¿Qué sientes en diferentes situaciones?
  • ¿Te sientes triste cuando la gente te ignora?
  • ¿Te congelas cuando te ponen en el lugar?

Interpreta tus emociones

Una vez que tengas una mejor idea sobre cómo respondes a diferentes situaciones, es hora de comprender esas respuestas. Ahora pregúntate lo siguiente:

  • Cuando estás enojado, ¿cómo les respondes a las personas?
  • ¿Cómo cambia tu ira la forma en que ves tu trabajo?
  • ¿Cómo cambia la forma en que ves tu propio valor?

Es importante que no te juzgues por sentir lo que sientes. Este ejercicio es simplemente para ayudarte a comprenderte a ti mismo que te ayudará a llegar a una mayor inteligencia emocional, nada más y nada menos.

Maneja tus emociones

Manejar tus emociones es una gran parte del éxito en los negocios. Un líder no “sigue la corriente”. Un líder establece el estado de ánimo. Pero antes de que pueda hacer eso, debe tener control sobre su estado de ánimo interno. Responde estas preguntas:

¿Puedes salir de un estado de ánimo triste?

¿Puedes animarte?

Cuando estás demasiado emocionado, ¿puedes frenar ?

Cualquier cosa que respondas “no” es un área en la que necesitas trabajar. Y no seas demasiado duro contigo mismo. Solo podemos controlar nuestras emociones hasta cierto punto; inevitablemente, todos experimentamos tristeza, ira, miedo, culpa y decepción. Pero lo que está completamente bajo tu control es cómo te sientes con tus emociones: qué tan bien las comprendes y qué haces con esa comprensión, lo que te lleva a una mayor inteligencia emocional. Sin ella, no puedes convertirte en un líder. Más importante aún, no puedes desarrollar la autoconciencia que necesitas para aprovechar al máximo la vida.